Tomás Posse, mejor conocido como Tokyyto, tiene 22 años y vive en Don Torcuato. Desde su casa llega a millones de personas alrededor del mundo a través de los filtros que crea para Instagram. Su éxito lo explica una combinación de skills y Personal Branding que cuenta en esta nota.

“Estuvieron pasando cosas muy locas con mis filtros y compartirlo me pone muy contento”. Así empezó la charla abierta que Tomás dio en Miami Ad School. En el encuentro, contó cómo llegó a convertirse en el creador de filtros de realidad aumentada que son furor en Instagram. “7”, “TK2”, “Woop”, “Ysh”, “!!”, “Thx”, “TK3”y “Yum” transforman las caras de argentinos, rusos, italianos, japoneses, indonesios (y muchos más) en imágenes originales, coloridas y psicodélicas que se viralizan en las redes. ¿Cómo llegó a hacerlo? ¿Cómo crear tu marca personal? A través de una combinación de elementos que analizamos en esta nota.

Versatilidad: desarrollar habilidades creativas en distintos medios para convertirse en un “artista multimedial”

A lo largo de su vida, de manera natural y en muchos casos autodidacta, Tomás Posse encontró distintos medios para explorar e implementar su saber estético. Cultiva su creatividad desde muy chico. Dibuja desde los dos años. Después empezó a jugar con Legos. De la mano de su crecimiento creativo también evolucionó la tecnología, ofreciéndole cada vez más herramientas para desarrollarla. Apareció el Paint y comenzó a hacer ilustraciones en la computadora. Más tarde llegó Photoshop y la edición de fotos. Al poco tiempo, las exploraciones con 3D. Después, la programación (previo al éxito de sus filtros, Tomás trabajaba como programador en Globant). Además, Tokyyto es cantante de trap y ya tiene algunas canciones producidas por el sello Estamos Felices. “Me defino como un artista multimedial”, dice Tomás. Combina la producción audiovisual y musical con sus experiencias de realidad aumentada.

Más allá de que Tokyyto se considera “un síntoma de la era de la explosión digital” y ahora se dedica 100% a sus filtros, tuvo una etapa en su vida, entre los 18 y 19 años, en donde se abocó exclusivamente al dibujo y a la pintura, enfocándose en el arte geométrico. La identifica como una fase fundamental en la cual profundizó sus conocimientos estéticos. Podía explorar, por ejemplo, cómo distribuir de forma armónica distintas figuras: dos cuadrados juntos, tres triángulos. “Nunca hay que olvidarse de lo analógico”, comenta. Dice que ese entrenamiento manual, con el “arte vivo y más primitivo” lo ayudó a estar más preparado al momento de volver a lo digital. De hecho, el tercer filtro que creó para Instagram, “Woop”, tiene un dibujo que hizo él basado en las ilustraciones que realizaba de niño.

El software Spark que utiliza para hacer sus filtros es una mezcla de diseño, 3D y programación. “Me encontré con un mix de conocimientos que manejo y para los cuales estaba preparado”, explica.

Construir una personalidad online que refleja una personalidad creativa

“Tengo el algoritmo de Facebook bien entrenado”, informa Tokyyto. Cuenta que armó un perfil desde cero, sólo sigue páginas que le gustan y con gente que quiere tener como amiga. “Eso me generó un buen feed, y así me llegó el anuncio de Spark, el software de Facebook en donde se crean los filtros para la Instagram”. Empezó a explorar el programa y a crear distintos filtros. A prueba y error, se sumergió en ese universo que lo fascinó. En ese momento, los filtros sólo se podían subir a Facebook y no tenían demasiada repercusión. Pero un día, a fines de 2018, la red social lanzó una convocatoria en el que los usuarios podían enviar sus filtros y participar para poder mandarlos a Instagram. Tomás aplicó y fue aceptado. “Creo que a la gente de Facebook le gustó mi perfil, que fuera joven y tuviera un enfoque más innovador, y que mostrara trabajos experimentales”, dice. La curaduría atenta de sus contenidos digitales le permite no sólo nutrirse de conocimientos útiles sino también exhibir una imagen que atrae a otros hacia su perfil.

Cuando le dieron el OK, pudo subir su primer filtro, que tuvo muy buena recepción. El segundo, “TK2” llegó hasta Chile y Brasil. Se trata de un filtro mediante el cual, tocando la pantalla, el usuario puede ir cambiando entre 300 gradientes de color. De 1K seguidores, Tokyyto pasó a 2K. La explosión llegó con “Woop”, a fines de 2018. Estaba de vacaciones en la costa y le llegaban mensajes de usuarios Rusia e Indonesia que le pedían que reposteara sus fotos. Hasta la cantante Rosalía comentó sobre el filtro. En dos semanas pasó de tener 4 millones de vistas a superar las 50 millones. “No lo podía creer. Fue muy emocionante que millones de personas estuvieran viendo cosas que hice desde mi cuarto”.

Skills de programador y de influencer

Tokyyto es consciente de que, para sostener el éxito como creador de filtros, tiene que desarrollar y mantener tanto sus habilidades técnicas de programación como sus skills de marketing digital en redes. Para eso, está al tanto de las tendencias que se vienen, entiende qué buscan sus seguidores y qué opciones estéticas les interesan. Se mantiene siempre informado y hace su propio social listening. “Hay una gran diferencia entre la técnica dura y qué es lo que se va a viralizar”, advierte. Da el caso de “Woop”, que explotó a nivel internacional y que, sin embargo, no tiene una gran complejidad técnica. “Hay gente que la rompe en la técnica pero sus filtros no se viralizan”, dice.

Tomás cuida que sus productos sean accesibles para la mayoría de las personas. “Una cosa es el filtro y otra es optimizarlo. Yo necesito que mis filtros anden en Android y que alguien que está en cualquier lugar del mundo, con un celular de otro modelo, puedo bajarlo. Entonces, después de hacer el filtro, busco ver adónde puedo ir recortándolo para que no sea tan pesado”, explica.

Sabe que “si algo es muy trashy capaz ahuyenta a un par de clientes”. Por eso, por el momento quiere mantener un perfil pop y experimental.

En momentos en donde el “efecto wow!” dura cada vez menos, la oferta tiene que ser dinámica. Tokyyto cuenta que ahora tiene nuevos filtros en bandeja que lanzará en los próximos días. “La gente está esperando mis filtros, y eso está muy bueno”. Cuando un influencer lo etiqueta en sus historias y comparte sus creaciones, los seguidores se multiplican por mil. “Cada filtro es como una bombita: no sabés adónde va a estallar”, declara.

Networking estratégico

Tokyyto se rodea de personas que comparten sus habilidades e intereses. “Hay una comunidad de todos los que hacemos los filtros y nos comunicamos y nos ayudamos mutuamente. Somos amigos. Si viene alguien nuevo y pregunta algo, lo asesoramos”, explica. Además, forma parte de un grupo más reducido, de cerca de 300 participantes, que está en contacto regular con la gente de Spark. “La realidad aumentada (AR) se viene con todo, y ellos quieren que las personas estén cada vez más familiarizadas con este tipo de tecnologías”. Por eso, el software se puede descargar gratis, brinda apoyo permanente a nuevos usuarios y tiene una interfaz muy user friendly. Los filtros para Instagram tienen que ser aprobados por Facebook. Sin embargo, cualquiera puede descargar el software y experimentar con él. “Ellos apuntan a ser la plataforma de AR que reúna a la gente más capacitada. Por eso, estamos en permanente contacto con ellos. Quieren que nuestro contenido creativo esté en esa plataforma y no otra”. A medida que Tokyyto avanza con sus creaciones, va teniendo videollamadas o entrevistas con la red social sobre cómo viene el programa y qué le gustaría a él y otros desarrolladores que haya. Además, en esas conversaciones se va enterando cuáles son las tendencias que se vienen.

La “comunidad” no es sólo entre programadores y con los desarrolladores de Facebook. Tokkyto también está muy atento a sus propios seguidores. Repostea sus publicaciones (“trato de que sean de distintos lugares”), contesta a sus comentarios y preguntas (muchas veces apeló al Google Translate para escribir en ruso) y los entrena en el uso de los filtros. “Hace poco estrené un filtro en el que, dando vuelta la cámara, el usuario podía poner un Pokémon Go en su entorno y agrandarlo o achicarlo con los dedos. Mucha gente no entendía cómo funcionaba. Por eso, estamos entrenando a la gente para que, de a poco, vaya entendiendo el tema”

Si bien Facebook no le paga por los filtros que crea, su posicionamiento le está brindando beneficios. “Mi perfil de Instagram es mi CV”, explica Tokyyto. Por eso, es muy selectivo con las cosas que sube. Muchas empresas y personas (incluyendo influencers) lo contactaron por esa vía para pedirle cotizaciones de filtros personalizados. Es una opción que está analizando y viendo cómo poner en práctica. “Cuidos mucho mis ideas. Si veo que hay un cliente grande, puedo decidir darle cierta información. Es todo bastante nuevo, voy viendo cómo cuidar mi contenido creativo”, informa.

Ahora Tokkyto se va a California. Está entre los 3 desarrolladores que Facebook seleccionó para que participen del F8, el evento anual que la red social organiza para informar al mundo sobre sus novedades y próximos lanzamientos. “La AR se viene con todo”, vuelve a repetir Tomás. “Estamos dando los primeros pasos, todavía no sabemos hacia dónde va a ir, pero se está apostando fuerte a estas tecnologías”, dice con entusiasmo. Por ahora, sabemos que habrá más filtros made by Tokyyto. Con 22 años creó una marca personal exitosa que seguramente nos traerá más sorpresas en los próximos años. Todos sus filtros se pueden descargar gratuitamente en su perfil de Instagram.

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