Cómo es estudiar y trabajar en Madrid: Josefina y Ezequiel en LOLA MullenLowe

Josefina Mateo y Ezequiel Scarpini están haciendo su segundo Quarter Away en la capital española después de haber pasado por Ogilvy Nueva York. Esta dupla talentosa nos cuenta su experiencia y comparte algunos consejos para disfrutar Madrid al máximo.

Quarter Away es la posibilidad que tienen nuestros alumnos de estudiar entre uno y cuatro trimestres en cualquiera de las 15 sedes de Miami Ad School alrededor del mundo, trabajando en las mejores agencias y empresas con clientes reales. Somos la única escuela de creatividad que te permite estudiar, viajar, trabajar y crear. Madrid es un destino codiciado para estos intercambios, en donde los estudiantes tienen la inmejorable oportunidad de hacer pasantías en las agencias de publicidad más importantes de Europa como LOLA MullenLowe, DDB España, Sony Music y McCann. Josefina y Ezequiel (¿se acuerdan del filtro del pañuelo verde que furor en Instagram? Ellos lo crearon) ya están más que acomodados en su nuevo destino y charlaron con nosotros para contarnos de qué se trata estudiar y trabajar en LOLA Madrid.

VIAJAR

Conocer el mercado europeo desde una perspectiva similar y aportar la apreciada cuota latina de pasión y vehemencia

Josefina cuenta que, después de su trimestre en Nueva York, Madrid les daba la posibilidad a ambos de volver a trabajar en español y de conocer un poco más del mercado europeo desde una perspectiva más parecida a la nuestra. Todavía están descubriendo la ciudad y sus particularidades, pero sienten que hay una hermandad cultural, algo parecido en la forma de hacer las cosas, que los hace sentir cómodos y muy bien recibidos. De hecho, hay muchos compatriotas que están triunfando en el mercado creativo español. “Hoy nos contaban que acá, de diez directores creativos, siete son argentinos”, explica Josefina. ¿A qué se debe eso? ¿Qué le aportan los argentinos al mercado? Ezequiel lo atribuye a la resiliencia de nuestro carácter, forjado por décadas de crisis, que nos hace fuertes frente a la adversidad y resolutivos a la hora de encontrar soluciones. “Creo que el argentino siempre está muy golpeado por su historia, se hace menos problemas y resuelve más rápido. No nos enroscamos tanto, y con poco, podemos hacer mucho”. Los dos resaltan también la vehemencia y la pasión como valores argentinos muy estimados por los europeos.

Madrid: belleza, fuerte identidad cultural y una vitalidad única

Madrid los sorprendió con su belleza (“como si fuese una gran Recoleta”) y su vitalidad (“hay mucha gente en la calle, a toda hora, siempre hay cosas para hacer”). Perciben una energía muy especial: se trata de un vigor potente pero calmo. A diferencia de Nueva York o Buenos Aires, en donde la gente está acelerada y a las corridas, en Madrid el motor sigue en marcha pero las revoluciones bajan. Las personas están más relajadas y se toman su tiempo para pensar, para tomar una cerveza en la calle o un café en un bar. “Veníamos de un lugar (NY) en donde, como mucho, te tomabas veinte minutos para almorzar. Acá, está culturalmente aceptado que el corte del almuerzo es de una hora y media o dos”, ejemplifica Josefina. Otra sorpresa fue el cálido recibimiento mencionado antes. “A los argentinos nos reciben muy bien, y eso era algo de lo que quizás no estábamos muy al tanto”, relata Ezequiel. “Somos muy apreciados, incluso hay varios actores y artistas argentinos muy reconocidos. Claro, también hacen chistes de nosotros como nosotros hemos hecho chistes de gallegos, pero desde un lugar amable y cómodo”, agrega.

Un aspecto que los dos entrevistados resaltan a lo largo de la conversación es la fuerte identidad cultural que se respira en la ciudad madrileña: “llevan la cultura al frente todo el tiempo. Si bien es una ciudad enorme y muy cosmopolita, siempre se está remarcando cuál es la identidad de la ciudad y del país: la tortilla, la historia, los colores”. Una actitud omnipresente que los ayuda al momento de pescar insights y que también enriquece el día a día.

Viajar abre el espectro sensorial, suma recursos y es el mejor estímulo para superar los propios límites y apreciar las virtudes que damos por sentadas

Ezequiel no duda de que viajar tiene un impacto positivo en el desarrollo creativo de cualquier profesional. “Te abre la cabeza en un montón de cosas. Podés entender los porqués y los cómos de todas las culturas, y eso te sirve para enriquecer tu batería de recursos a la hora de buscar soluciones a determinados problemas. Incluso te ayuda a poder analizar y encontrar problemas que, si no viajás, no tenés el umbral o la perspectiva para encontrarlo, porque pasa desapercibido en tu mente. Abre tu espectro sensorial y te da un montón de recursos para encontrar problemas que quizás, sin ese estímulo, no los notarías”. Josefina coincide y agrega: “Viajar siempre implica el desafío de probarte en otro lado. Cuando nos quedamos siempre en un mismo lugar naturalizamos las cosas como son ahí”. Pensamos que deben ser así en todos lados y que el techo que tenemos en ese espacio representa nuestro máximo límite de crecimiento. Sin embargo, cuando cambiamos de terreno descubrimos más recursos y nos damos cuenta de que tenemos mucho más para aportar. “Simplemente te faltaba cambiar de espacio o de briefs, o de marcas o de culturas para poder darte cuenta de cuál era realmente tu potencial. Superar ese límite que vos ya creías que tenías, y ver que podés trabajar con otro tipo de gente, podés escribir en otro idioma, que podés diseñar algo que se entienda para personas de otras culturas. Desaparecen las barreras, y ahí vos elegís dónde y con quién querés trabajar”.

Ezequiel toma esta idea y la profundiza: “Cuando vos estás siempre en un mismo lugar, no apreciás las herramientas y habilidades que tenés. Por ser argentinos, están esperando un tipo de ideas, de recursos y de habilidades que sólamente tenemos nosotros. Empezás a entender las cosas que sirven y que en Argentina las das por sentadas. La idiosincracia argentina (energía, pasión, la garra, el insight de juntarte con amigos a comer un asado) esconde un montón de habilidades y retóricas que acá y en el mundo son súper valiosas y que uno intenta explotar de la mejor manera”.

TRABAJAR

LOLA MullenLowe: clima familiar, diversidad cultural y una amplia gama de clientes

Después de Ogilvy Nueva York, que tenía más de 500 empleados, llegar a LOLA fue un cambio considerable.  “Es una agencia muy chica, que debe tener, como máximo, 30 personas, donde se vive una dinámica familiar muy fuerte. Son equipos chicos con muchas ganas de trabajar y con gran diversidad cultural. Es una agencia que respira diversidad”, describe Ezequiel. Ambos enfatizan la proactividad y horizontalidad de las relaciones laborales. Hay una inquietud espontánea que lleva a todos a querer investigar y a compartir esa información con los demás miembros del equipo. “El planner está a un Whatsapp de distancia y te tira data todo el tiempo”, cuenta el entrevistado.

En cuanto al flujo de trabajo, Josefina destaca su abundancia y heterogeneidad. El equipo de LOLA trabaja con sus clientes fijos pero también está atento a todos los jugadores del mercado y propone ideas para trabajar con ellos: “aparte de los clientes que ellos tienen, trabajan proactivamente para otras marcas, entonces se generan ideas dentro de la agencia que se proponen al cliente y, si le gustan, más allá de que no sean un cliente fijo, se pueden desarrollar. Eso nos mantiene muy proactivos para buscar qué se puede hacer, y estar todo el tiempo investigando y averiguando, no sólo la historia de las publicidades que ya se hicieron para las marcas que ya tienen, sino también a estar todo el tiempo atentos a lo que hay dentro del mercado y a otras marcas a las que se puede llegar a través de la red.”

ESTUDIAR

Miami Ad School Madrid: un nutritivo ambiente intercultural, profesores con amplia trayectoria local y materias que estimulan un pensamiento transversal

La sede de Miami Ad School en Madrid está ubicada en Malasaña, una zona súper trendy que muchos consideran el barrio más pop y alternativo de la capital española. Allí, Josefina y Ezequiel estudian mientras trabajan. Están cursando dos materias: Integrated Campaigns y Future Lions. En la primera, el objetivo es descubrir maneras de conectar a las marcas con un propósito que no necesariamente está vinculado con lo que esa marca hace. A modo de ejemplo, Ezequiel imagina algunos escenarios hipotéticos: que Volkswagen contribuya a disminuir la orfandad infantil o cómo hacer que Warner Music ayude a pymes locales a hacer crecer sus negocios. En Future Lions el brief es el siguiente: encontrar un problema, a partir de métricas y facts de peso, en donde haya que ejecutar una idea con tecnología actual, de una manera que hace más de 3 años hubiera sido imposible. Por ejemplo, utilizando blockchain, Machine Learning, inteligencia artificial, realidad aumentada o realidad virtual.

Los profesores son españoles que dan sus clases en inglés. Se trata de profesionales con amplia trayectoria en el mercado, que han trabajado con marcas de peso en el mapa publicitario español. Para Josefina y Ezequiel, ese perfil resulta muy provechoso para conocer con más profundidad la cultura, poder descubrir insights con facilidad y sumar al portfolio trabajos con un genuino tinte local.

CREAR

La importancia de desarrollar una mirada global y una metodología de trabajo que la sustente

Los compañeros de curso vienen de todos los rincones del planeta: vietnamitas, italianos, holandeses, colombianos, puertorriqueños, estadounidenses y británicos, entre otros. Cuando les preguntamos a la dupla cómo es hacer equipo con alguien de otra cultura, ambos coinciden en que, teniendo como base un mismo proceso de trabajo, las miradas diversas y los enfoques distintos enriquecen el proceso creativo. “Está estimulándote todo el tiempo a investigar y aprender y a ponerte en el lugar de personas que no conocés”, aclara Josefina. Cuenta, por ejemplo, los valiosos aportes que hizo una chica vietnamita a un brief que están trabajando de una marca de pescado: “nosotros venimos de una cultura de la carne, de la vaca. Ella entiende mucho más los insights que tienen que ver con la pescadería, los pueblos pesqueros y las particularidades del consumo del pescado, y eso nos vino bárbaro”, declara.

Ezequiel pone en valor la metodología de trabajo que impulsa Miami Ad School en todas sus sedes: “la Miami tiene una metodología de trabajo que es única y que entiende a la perfección el valor de comunicar y hacer las cosas a nivel global. Entiende cuál es la manera de trabajar en la industria, que siempre fue, es y será global”. Hay esquemas y preceptos que se mantienen, pero que permiten la incorporación de valores culturales diversos. Una hoja de ruta en donde cada uno puede hacer su aporte y así suma al proceso de encontrar un problema o robustecer una idea.

¿4 CONSEJOS PARA QUIENES QUIERAN VIAJAR A MADRID?

  1. ¡Que ni lo duden! Madrid es una ciudad con gente increíble y oportunidades únicas. “Todas las cosas que uno traiga van a ser valoradas”, promete Ezequiel.
  2. Que no tengan miedo a sentirse “bichos raros” por ser argentinos. “Somos muy bienvenidos y tenemos muchos puntos en común. Toda cuota de miedo que uno pueda tener, se la tiene que sacar, porque es un ambiente increíble para vivir, trabajar y estudiar. Y para ser creativo, porque hay mucho para hacer y la cultura y contracultura están a un Metro de distancia. Esa idea vieja que existía de años anteriores de que los argentinos somos rechazados ya se dejó atrás”, aclara el director de arte.
  3. Vengan a aprovechar la cultura de acá, a empaparse del español. “Vemos que viene mucha gente que sigue manteniendo sus cosas: su caja de alfajores, va a comer solamente a lugares argentinos, y la verdad que eso es vivirlo a medias. Vengan convencidos de que van a aprender a hablar en español de Madrid y a conocer a la gente de acá y entender cómo piensan y cómo funcionan y por qué les gusta tanto su país”, aconseja Josefina.
  4. Y agrega: “vengan dispuestos a conocer a todas las personas que puedan. Traten de llevarse la mayor cantidad de contactos y no se queden con las duplas o el equipo que les tocó”.

No te pierdas la oportunidad de sumar millas en tu carrera profesional. Podés hacer tu Quarter Away en donde quieras: tenés 15 ciudades para elegir y las mejores empresas y agencias para desplegar tu potencial. Madrid es una opción increíble, en una cultura vibrante y agencias de lujo, con clases en inglés y en español. Un dato fundamental: todo el tiempo que estudies allá, vas a seguir pagando el valor de la cuota de Miami Ad School Buenos Aires, en pesos.