6 rutinas no perecederas para llegar a ser un buen planner

Planning & Briefing fue la masterclass a cargo de Javier Quintero y el equipo de estrategia de BBDO. Allí compartieron sus hábitos para convivir con la incertidumbre y ser cada vez más estratégicos.

En el ciclo de charlas organizado por el Círculo de Creativos Argentinos, conocimos a Javier Quintero, actual Director de Estrategia de la agencia BBDO Argentina. Junto a Silvina Kassardjian, Micaela Suaya y Florencia Herrero disertaron sobre los desafíos que enfrenta un planner y cómo deben entrenarse para resolverlos de la manera más estratégica.

Plantearon que “la estrategia es un músculo que se va desarrollando”. Es necesario sostener algunos hábitos para saber dónde buscar la información, identificar qué datos son más relevantes para determinada marca y ser certeros en el intercambio con los creativos.

1. Busque problemas

Para que una idea sea realmente una solución estratégica y pueda ser efectiva, es necesario identificar cuál es la problemática de esa marca o producto.

“Lo que hay que entender es cuál es el problema más pertinente para resolver en la temática que estás trabajando” explicó Javier.

Los potenciales focos del problema real son los consumidores, la compañía (su cultura o la opción del producto) y el entorno de mercado en el cual quiere desarrollarse.

2. Escape del yo

La misión es no ser autorreferencial.

El foco del problema o de la situación a trabajar en general no nos pasa a nosotros ni está en nuestro círculo íntimo. Lo encontramos en personas de un círculo ampliado que podemos conocer o no, pero con las que tenemos que lograr empatizar.

Para lograrlo, el mejor método es conversar, “prestando atención a la manera de ver las cosas de las otras personas” dijeron los expertos. También es una buena dinámica para aprender a preguntar según lo que se quiere saber y hacer una segunda lectura de lo que responde el otro.

3. Cultive las obsesiones

“Hay algo propio del estratega que es guardar cosas; y después ordenarlas para que sean útiles” contaron los profesionales.  

“Para construir métodos, ser disciplinado te va a ayudar a ver patrones y unir nuevos puntos” explicó Javier. Esto de cultivar las obsesiones tiene que ver “con la disciplina, con la metodología, el orden, la meticulosidad con la que se guardan cosas y se le pone foco para después tener una construcción interesante”.

4. Sintetice sin pudor

Al comenzar cualquier proceso de investigación se acumula información. Ser estratégicos es identificar cuáles de esos datos son significativos para el proyecto en el que estamos trabajando.

“La forma en la que yo voy sintetizando es una especie de tamiz” sostuvo Javier. “Lo que es relevante tengo que poder traducirlo a un código sencillo que sea entendible y tenga la capacidad de disparar la mayor cantidad de ideas posible”.

En esta instancia, es bueno conocer los diferentes lenguajes que atraviesan tanto a la información, por ejemplo: analytics, métricas de social media y diagramas de flujo; como a las personas que van a interactuar con la misma: creativos, marketers y product managers.

5. Elabore un punto de vista propio

Para el Director de Estrategia, un aspecto infaltable de un buen planner es poder desarrollar un punto de vista propio de las cosas. “La forma de pensar es nuestro producto”, sintetizó.

Mientras mucha gente simplemente toma los pensamientos de otros, los que se esfuerzan por razonar y reflexionar para llegar a un pensamiento propio obtienen mayores oportunidades. Porque desarrollaron su marca registrada.

Igualmente, aclaró que “esto se logra haciendo todo e intentando muchas veces porque cuesta bastante”.

6. Rompa las pelotas

“Es algo que si lo hacés mal, sos un rompepelotas y no está bueno. Pero si lo hacés bien, es parte de tu marca registrada” explicó Quintero. “Se trata de ser insistente sobre cosas que marcan cuáles son tus creencias, cuáles son tus búsquedas”.

En la dicotomía de crear valor o crear spam, insistir en nuestras creencias puede aportarle valor a las marcas con las que trabajamos y a la construcción de una marca personal.