5 prácticas infalibles para viajar y redactar como un local

Uno de los grandes desafíos de hacer un intercambio es adaptarse a un nuevo idioma. Sobre todo, cuando sos redactor. Con estas prácticas, podrás viajar y redactar como un local en el lugar que elijas.

La creatividad no tiene idioma. Una buena idea se puede hacer entender en cualquier lengua. No necesita demasiadas explicaciones.

Entonces, sí, uno puede ser creativo en cualquier parte del mundo.

Las dudas surgen cuando tu trabajo es ponerle palabras a esa idea. Cuando tus textos tienen que funcionar para un target determinado, el manejo del lenguaje se vuelve clave para que la idea cobre vida. 

Por eso, a la hora de hacer un quarter away o aplicar a un trabajo en otro país, a los redactores les pueden surgir algunos recelos. Desde si alguien más hablará tu mismo idioma en la agencia hasta si serás capaz de traducir fielmente tus ideas.

Las diferencias lingüísticas que resultan tan obvias en tu país de origen (entre los porteños, los rosarinos y los cordobeses, por ejemplo, o entre los jóvenes adultos, los hombres +50 y las adolescentes) son un misterio por descubrir en el país al que vas. 

Pero ya no es necesario llegar a tu próximo destino para aprenderlas. Gracias a internet, podés empezar a buscarlas mucho antes de subir al avión.

Charlamos con redactores de Miami Ad School alrededor del mundo para conocer cuáles son esos ejercicios infalibles que les permiten escribir como locales en todas las agencias a las que van.

Ya sea que estés pensando en aplicar a un quarter away en Nueva York, París, Tokio o San Pablo, estas prácticas son infalibles para adentrarte en la jerga de tu próximo destino.

5 prácticas para redactar como un local en cualquier ciudad del mundo:

1- REPASAR EL IDIOMA

Los idiomas son diversos y las maneras de practicarlos son, quizás, infinitas. 

Si vas a ir a escribir en un idioma que estudiaste hace mucho tiempo o en el que no estás trabajando actualmente, lo primero que tenés que hacer es agendar unas clases de repaso.

Lo ideal siempre es entrenarte en el dialecto puntual que necesitás desarrollar.

Por ejemplo, si aplicaste a Londres, lo ideal sería repasar conceptos y estructuras con un profesor de inglés británico. Y lo mismo aplica si tu próximo destino es Los Ángeles, Sidney o Nueva Zelanda. 

Las diferencias entre un dialecto y otro son abismales. Sobre todo en lo que refiere a la pronunciación, el slang y los chistes.

2- MIRAR CINE NACIONAL

Netflix, HBO o Amazon. Lo que uses para ver series y películas, usalo para practicar. Y no se trata sólo de mirar producciones traducidas al idioma: ponete al día con la filmografía de ese país.

Así vas a poder entender cuán relevante es tal actor o director para la cultura local y cómo la impacta, y de dónde vienen la mayoría de los chistes.

Por ejemplo, si tu próximo destino es Madrid, estaría bien que te pongas al día con la filmografía de Almodóvar, con las producciones que ganaron en los últimos premios Goya y con una película que recomiendan muchísimo a los que están por ir a España: Ocho Apellidos Vascos.

Para no perderte ninguna palabra útil, lo mejor es mirarlo con los subtítulos en ese idioma. Audio más subtítulos. Este entrenamiento, de verdad, es infalible.

3- SEGUIR A REFERENTES DE LA CULTURA LOCAL

¿Quiénes están interviniendo en la cultura popular de esa ciudad? Influencers, creadores de contenidos, celebrities, medios digitales. 

En cada lugar, cambian los jugadores y los representantes de cada nicho. Incluso, cambian los nichos.

Es importante hacer un buen trabajo de investigación para conocer la mayor cantidad de referentes de la cultura local posible. Cuando los encuentres, seguilos en redes y hacelos parte de tu rutina. 

Convertilos en esas cuentas que mirás casi a diario. 

Toda esa materia prima va a ser clave para detectar insights y oportunidades para las marcas con las que trabajes.

Por ejemplo, si aplicás a un Agency Lab en Milán, tenés que seguir a @ChiaraFerragni y @GordonReal. En cambio, si vas a Hamburgo, @faktastisch es un buen punto de partida.

4- ESCUCHAR PODCASTS

Los podcast son la nueva radio y como este histórico medio, son el mejor contenido para conocer cómo hablan las personas entre sí.

Además de aprender vocabulario específico sobre distintos temas (movimientos sociales, ciencia y tecnología, etc.), esta práctica te permite identificar las variantes demográficas del idioma. Lo que te va a llevar a escribir líneas mejor segmentadas para tus anuncios.

Pero esto no es sólo útil para escribir, también te va a ayudar a tener conversaciones más fluidas con los locales. Vas a reconocer más rápido los tonos, los latiguillos y esos detalles que hacen la diferencia en esas tan temidas small talks.

Y como si esto fuera poco, lo que aprendas escuchando podcasts te va a resultar útil en cualquier parte del mundo y a largo plazo.

5- LEER, LEER Y LEER

Last but not least… 

Es muy común, entre tantas novedades tecnológicas, olvidarse de los básico. Para escribir bien hay que leer mucho.

Antes y durante tu viaje, leé textos escritos en ese idioma: libros, blogs, revistas, comics. Hay opciones para todos los gustos.

Puede parecer un hábito menor, pero leer un libro mientras desayunás o cuando vas en el tren al trabajo es el mejor hábito para escribir en otro idioma. Con sólo algunas páginas al comienzo del día, estás entrenando a tu cerebro para que funcione de una manera mucho más eficiente durante todo el día. 

Por último, un bonus: a donde vayas, siempre pedí feedback de tu trabajo. 

Es en el intercambio con otras personas donde realmente vas a mejorar tu redacción. Y además, te van a enseñar muchísimo sobre la cultura y la industria creativa en ese país. Así, tus próximos textos van a ser cada vez más interesantes para la audiencia local. 

Una experiencia como esta de viajar, trabajar y estudiar en otra ciudad del mundo, es una gran oportunidad para llevar tu craft a otro nivel. Incluso en español. Todas las personas consultadas para esta nota coincidieron en que trabajar como redactores en otro idioma también mejoró muchísimo cómo escriben en su primera lengua. Como se suele decir, les ayudó a “soltar la mano”.

Así que, ya sabés, el idioma no tiene por qué ser una excusa a la hora de aplicar a un intercambio. Con estas prácticas, vas a estar listo para viajar y redactar como un local en cualquier parte del mundo.

Si querés conocer más sobre los programas de portfolio de Redacción o Dirección de Arte y las oportunidades que te ofrecen para estudiar y trabajar alrededor del mundo, escribinos a [email protected]

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